jueves, 28 de julio de 2011
Crónica de un concierto anunciado / la bondad de las casualidades.
El batir de las alas de una mariposa: ¡Mandar "Las mejores entradas" a la mierda para ir a danzar con el vulgo!
Entonces...
1: Me empuja con una teta (sí, con una teta) una señora (gorda), por mi pésima condición de advenediza que usurpa visibilidad, disculpas, único espacio libre, muevo alfil, media canción, el Guiness Boy a mi lado se ha carnehuesizado desde mi virtualidad, sonrío, hace 5 minutos le reclamaba en mi formato B sus comentarios planetarios sobre el concierto.
2: Mi diminutivo cariñoso, giro, cara conocida/nombre olvidado hace gestos amables, pienso: "no hay impunidad en la embriaguez anónima, siempre llegará un enviado de Belcebú en el futuro a hacerte recordar las barrabasadas que dijiste". Test, sí, se acuerda de todo, mierda.
3: El gentil caballero de buena memoria está con la gorda que me empujó, ahora se llama Ana y me da 2 besos.
4: Al ver de cerca al cantante, se me vuelven a ocurrir las barrabasadas mencionadas con anterioridad (y nuevas). Qué gusto ejercitar el morbo cerebral.
6. El ser fantástico que fuma a borbotones me acompaña también en ésta Cruzada.
5: La última canción del concierto es la primera que suena ésta mañana en mi coche en un shuffle de más de 600.
Las coincidencias imbéciles no solucionan la vida, pero son un boost para seguirla por pura curiosidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Lo tengo que decir, tú no tienes fondo.
ResponderEliminarHey, partner-in-crime! buena charla, gracias.
ResponderEliminar